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Once miradas sobre el 8M

01/05/2018

Han pasado casi dos meses desde las movilizaciones del 8 de Marzo, en las que una pluralidad de mujeres de trasfondos muy diversos se movilizó en todo el estado para protestar por cuestiones como la brecha salarial, el reparto asimétrico de las tareas domésticas, el trabajo ni retribuido ni reconocido que realizan algunas mujeres, la violencia machista o el acoso sexual, entre otras. En Euskadi, solo en las capitales vascas, las cifras oficiales de la policía municipal indican que más de 60.000 personas salieron a la calle en Bilbao durante la tarde, más de 12.000 lo hicieron en Vitoria y más de 5.000 en San Sebastián, aunque en Gipuzkoa la jornada también tuvo un seguimiento importante en Arrasate, Irun, Eibar, Tolosa…

Euskoiker ha querido preguntar a las profesoras e investigadoras que desarrollan con nosotros proyectos cuál ha sido su percepción de esta jornada y de las reivindicaciones que se pretendían visibilizar en ella. Once profesoras e investigadoras nos han dado sus visiones personales sobre lo que sucedió ese día.

Patricia CampeloPatricia Campelo Martinez. Departamento de Sociología y Trabajo Social

Patricia Campelo Martinez, del Departamento de Sociología y Trabajo Social, considera que la jornada “empezó los días e incluso semanas previas”, ya que “los medios de comunicación, los comentarios, el ambiente en la calle y también en la universidad” apuntaban a una “jornada distinta a las anteriores, cuantitativa y cualitativamente”. Y desde luego así fue. Pudimos observar a todos los “activismos y movimientos feministas en primera línea, denunciando ilegalidades, abusos e injusticias así como generando debate y reflexión”, pero también a un a gran cantidad de mujeres no necesariamente partícipes de estos movimientos que sin embargo también estaban en la calle. En lo personal ella se considera privilegiada más allá de la cuestión de género, porque por su edad (44) entró a formar parte de la comunidad universitaria “en un momento expansivo de la economía” que generó un contexto positivo que le permitió acceder a una plaza fija. “Por desgracia no es una situación generalizable” a las “generaciones posteriores, donde la precariedad y la incertidumbre es en gran medida la norma”.

Rosa Río BelverRosa Río Belver. Departamento de Organización de Empresas

Para Rosa María Río Belver, del Departamento de Organización de Empresas, “la sociedad ha evolucionado hacia la igualdad” pero “queda mucho por hacer”. Uno de los primeros ámbitos en los que habría que actuar es en el familiar “dónde aún se mantienen notables diferencias sobre las responsabilidades de madres y padres” que obligan a las mujeres a asumir “más tareas y responsabilidades familiares que los hombres y se generan cargas que perjudican el ascenso profesional”. En su opinión, “la Universidad ha avanzado con más rapidez y fortaleza que el resto de la sociedad en la igualdad de género”. No obstante, sigue habiendo margen para liderar transformaciones desde la Universidad, “desde donde podemos y debemos apoyar cambios estructurales de participación igualitaria con medidas de conciliación y de promoción de la mujer que sirvan de ejemplo para el conjunto de la sociedad.”

"La Universidad ha avanzado con más rapidez y fortaleza que el resto de la sociedad en la igualdad de género"

Katixa Agirre MiguelezKatixa Agirre Miguélez. Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad

Katixa Agirre Miguélez, del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad, participó el día de la movilización y, en la medida de lo posible, realizó “huelga de cuidados, aunque esto resulta más difícil que una huelga laboral al uso”. Katixa considera que todas las reivindicaciones de la jornada son legítimas ya que “todas las mujeres hemos sufrido alguna de esas discriminaciones. Las más privilegiadas (entre las que me cuento) las habremos sufrido menos o de manera menos violenta, pero debemos apoyar a las que lo tienen más difícil.” En su experiencia, cuando más ha sufrido la brecha de género ha sido al convertirse en madre, “no solo por el parón de la baja maternal (realmente perjudicial en esto que se llama “la carrera académica”)” sino por la necesidad de “bajar el ritmo” después: “casi imposible ir a congresos, asistir a eventos, y, en general, investigar como lo hacía antes”. Aunque cada vez haya más hombres implicados en la crianza, a las mujeres se les nota “más el punto y aparte que supone la maternidad” y sería bueno tenerlo en cuenta a la hora de diseñar medidas que nos acerquen a la igualdad efectiva.

Andere Larrinaga CuadraAndere Larrinaga Cuadra. Departamento de Historia del Arte y Música

Andere Larrinaga Cuadra, del Departamento de Historia del Arte y Música, participó en la jornada con huelga “toda la docencia y tutorías correspondientes a ese día” y asistiendo a las movilizaciones convocadas en su localidad. Considera que el 8M fue una “jornada histórica para visibilizar las funciones laborales y sociales que desempeña la mujer hoy día, y para seguir reivindicando la necesidad de tener presente la perspectiva de género en todos los ámbitos posibles para no incurrir en graves desigualdades.” Valora muy positivamente la experiencia de ese día y la posibilidad de “transmitirle a las nuevas generaciones estos retos”, ya que acudió a las movilizaciones con sus hijos, una niña de 7 y un niño de 2 años. Aunque manifiesta que en su trabajo siempre ha sentido “que hombres y mujeres teníamos igualdad de oportunidades”, también reconoce que durante los periodos de baja maternal y cuidando a niños muy pequeños ha sentido que ”una ralentización en mi producción científica podía perjudicarme y que no había forma de que se tuviese en cuenta”.

“Tener una mirada feminista en todas las etapas de nuestra vida aporta hacia un cambio social en el que salimos ganando todas y todos”

Elena López de Arana PradoElena López de Arana Prado. Departamento de Didáctica y Organización Escolar

Para Elena López de Arana Prado, del Departamento de Didáctica y Organización Escolar, la jornada estuvo llena de dudas. Su problema no es con la causa, a la que se suma “sin ningún pero”. Puesto que era una huelga laboral, los sindicatos tenían que hacer el llamamiento para “legalizarla” y lamenta que no fueran capaces de actuar conjuntamente: “¿era tan difícil haberse puesto de acuerdo para realizar una única convocatoria?” Además, resultaba complicado delegar las tareas y cuidados: ¿en quién?, ¿en su pareja?, ¿y si su pareja es otra mujer, o si también quiere parar?, ¿y las que no tienen pareja o red familiar?, ¿y las que no pueden ni plantearse el hecho de delegar?” Elena también denuncia que en la práctica la universidad no es tan diferente de otras organizaciones en las que existe desequilibrio, porque aunque en teoría a igual cargo se cobra lo mismo y las oportunidades son las mismas, para acceder a ellas “las académicas se ven obligadas a renunciar a la maternidad, a retrasar la maternidad, a delegar la crianza de sus hijos o hijas o a delegar el cuidado de sus mayores; hipotecando uno de los ámbitos más importantes para el ser humano: el personal e interpersonal”. A pesar de todas las dudas, Elena participó, gritó, se emocionó y se esperanzó como las demás en las movilizaciones del 8M.

Iratxe Fresneda DelgadoIratxe Fresneda Delgado. Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad

Iratxe Fresneda Delgado, del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad, nos cuenta que secundó “la huelga guiada por la convicción de que era necesario que se viera lo que sucede cuando las mujeres paramos, que se nos viera juntas en las calles”. Considera que para que se pueda construir una sociedad igualitaria es necesario “desvincularse de ciertos privilegios que nos son dados por nacer con un sexo determinado, en un lugar determinado, etc,” y que esa es la manera de caminar hacia “un mundo más justo y saludable”. En su opinión, en la universidad las condiciones para la conciliación “siguen siendo insuficientes y eso convierte la carrera de muchas mujeres que desean ser madres en una carrera de obstáculos angustiosa.” La consecuencia es que “llegas a todo mucho más tarde”.

Un 8M... "diverso y muy divertido, lo que realmente tiene capacidad de atraer a otras y otros"

Aitziber Iriondo HernándezAitziber Iriondo Hernández. Departamento de Ingeniería y Medio Ambiente

Aitziber Iriondo Hernández, del Departamento de Ingeniería y Medio Ambiente, no pudo participar de forma activa a pesar de compartir los motivos de la misma. “Hubiera tenido que seguir trabajando como madre, gestora, administradora, cocinera…”, explicaba, “porque mi marido trabajaba de tarde esa semana y no me parecía ni justo ni acorde con el espíritu de la huelga pedirle a mi madre o a mi suegra que se ocuparan de mis hijos de 5 años y año y medio.” Aunque considera que todavía existe desigualdad entre hombres y mujeres, percibe que en su entorno personal es menos acusada ya que su marido “hace tareas que yo hacía y que ya no hago” y que en su trabajo su salario “es el mismo que el de un hombre en mi misma categoría”. No obstante, está siempre vigilante ante “comentarios y situaciones” que puedan poner en entredicho su “capacidad de trabajo”, ya que en muchos casos no son justos y pueden pasar desapercibidos.

Ana Luisa López VélezAna Luisa López Vélez. Departamento de Didáctica y Organización Escolar

Para Ana Luisa López Vélez, del Departamento de Didáctica y Organización Escolar, “fue una jornada de mucha alegría y optimismo”. Ana Luisa se vio conmocionada por la “cantidad de mujeres de muy diversas edades y condiciones” que participaron en las movilizaciones. Para ella, “tener una mirada feminista en todas las etapas de nuestra vida aporta hacia un cambio social en el que salimos ganando todas y todos”. Lo fundamental es poner “el cuidado de la persona en el centro de nuestro quehacer cotidiano” y de todas las decisiones, y no aceptar que nos hagan “creer que no somos personas dignas de ser cuidadas, (…) que debemos producir al máximo, sin escuchar a nuestras emociones ni nuestros cuerpos, sin preocuparnos de las personas que nos rodean, ni por la naturaleza. Estos mensajes nos llevan a nuestra propia destrucción como personas y como sociedad.” Por ejemplo, trabajar en la universidad se ha convertido en “un maratón sin fin y lleno de obstáculos, en el que estamos en una preocupación constante sobre nuestra propia supervivencia: primero, la tesis doctoral; luego, escribir artículos de impacto; conseguir la acreditación, una primera plaza…” Nos encerramos en nosotras mismas mientras que “asumir una perspectiva feminista“ supone “cuidarnos entre compañeras y compañeros; ver en qué podemos ayudar a quien está a nuestro lado para que logre dar un paso en su carrera; si es la tesis, acompañarle y echarle una mano en un proceso por el que ya hemos pasado; si es escribiendo artículos, colaborando con nuestro propio conocimiento y experiencia; si es en la docencia, o en la investigación, construyendo caminos conjuntos donde ir aprendiendo la una de la otra, y a la vez creciendo académicamente.”

Olatz Gonzalez AbrisketaOlatz González Abrisketa. Departamento de los Valores y Antropología Social

Olatz González Abrisketa, del Departamento de los Valores y Antropología Social, recordaba emocionada que “lo que de verdad cambió nuestra percepción de la jornada fueron los mensajes de amigas que no podían llegar a Moyua y se habían quedado en el Arenal. Empezaron a mandar imágenes del Arriaga, de la plaza circular: ¡Estaba todo lleno!” La más clara prueba del éxito de la jornada fue “el cambio de actitud de los partidos que no apoyaron la convocatoria”. Parece claro que “cada vez les va a ser más difícil cuestionar las reivindicaciones que vengan del feminismo”. Lo que no queda claro es exactamente cuál es el mejor camino: “Demasiadas veces la historia ha demostrado que políticas supuestamente favorables tienen consecuencias nefastas mientras que otras no tan favorables suponen avances significativos. Nunca se sabe con seguridad de dónde va a proceder la emancipación efectiva.” Pero Olatz se queda con el recuerdo de un 8M “diverso y muy divertido, lo que realmente tiene capacidad de atraer a otras y otros”.

Sofia Ruiz de GaunaSofia Ruiz de Gauna. Departamento de Ingeniería de Comunicaciones

Sofia Ruiz de Gauna, del Departamento de Ingeniería de Comunicaciones, participó de la huelga con un paro de 2 horas por la mañana y participación en la correspondiente manifestación. Vivió la jornada con “preocupación porque el problema es grande y muy complejo” y “solidaridad porque hay colectivos de mujeres en condiciones laborales muy penosas y la violencia de género es una lacra”. No obstante, siempre que la sociedad se moviliza ante un problema “le parece algo maravilloso”, especialmente por una causa común como “luchar por la igualdad de oportunidades sin distinción de género”. Aunque en la universidad aún existe un considerable margen de mejora y se podrían diseñar acciones dirigidas al ”colectivo de estudiantes universitarios”, en lo profesional, repasando su historia en ella, se considera “una privilegiada”. Tiene la oportunidad de conciliar y no se ha sentido “en inferioridad con respecto a ninguno de sus compañeros, que son muy numerosos” porque pertenece a un “departamento con pocas chicas: aproximadamente un tercio del PDI”. Eso sí, ha oído y leído testimonios en los medios de comunicación de otros casos de “investigadoras que sí han tenido dificultades”, así que no hay motivo para bajar la guardia a ese respecto.

Francisca VivesFrancisca Vives. Departamento de Historia del Arte y la Música

Aunque a Francisca Vives, del Departamento de Historia del Arte y la Música, no estaba de acuerdo con algunas de las reivindicaciones laborales y de otro tipo de la de la huelga, “comparte totalmente” la posición que mantenían con respecto a “la igualdad a todos los niveles, la brecha salarial o los problemas relacionados con el acoso y la violencia”. Se vio gratamente sorprendida por la “alta participación en manifestaciones por todo el país” y piensa que “esta jornada marcará un antes y un después” y que ha sido todo un hito “más para la concienciación de toda la sociedad”.

Nuestras entrevistadas tienen puntos de vista diversos sobre un fenómeno igualmente plural, aunque la mayoría comparte muchas de las reivindicaciones de la jornada y vivió con alegría y esperanza un día en el que la presencia de los temas que motivaron la movilización fue tan abrumadora que algunos partidos políticos tuvieron que replantearse su postura. Casi todas ellas coinciden en que el 8M supone sólo un paso más de un camino que dista mucho de haber sido recorrido por completo.

En lo personal, se sienten afortunadas aunque, incluso perteneciendo a una organización con mayores niveles de igualdad que otras y en la que la brecha salarial es sensiblemente menor que la media, perciben los obstáculos que la maternidad o simplemente la conciliación familiar generan, especialmente las profesoras más jóvenes, para las que la necesidad de publicar y acumular méritos es más apremiante.

Queda mucho por hacer pero tenemos la mejor de las disposiciones para ello. Esa sería a conclusión que podríamos sacar de lo ocurrido durante esta jornada tan especial.

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