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Una policía más cercana para Bilbao

01/06/2016



Si nos preguntaran en que consiste un modelo de “policía de proximidad”, probablemente la mayoría de nosotros no sabríamos qué responder. Sin embargo, es un modelo que lleva más de 10 años implantado con muy buenos resultados en la Policía Metropolitana de Londres y que Bilbao está estudiando para poner en funcionamiento en sus barrios.

“El policía de proximidad es un policía que patrulla en solitario y a pie por un barrio concreto, “ nos explica Cesar San Juan Guillén, del Departamento de Psicología Social de la UPV/EHU, “y que supone un cambio de paradigma con respecto a lo que conocemos.” La labor de este tipo de agente es conocer muy bien su barrio y ser conocido por sus habitantes. Debe ser una figura que inspire confianza y disponga de una serie de habilidades negociadoras y de gestión de conflictos. Dichas habilidades se aplican para prevenir crímenes y resolver el tipo de conflictos de convivencia que genera la mayor parte de las incidencias.

“Implantar un modelo como éste requiere años porque es necesario revisar las políticas de contratación de nuevos agentes”, matizaba César. “No se trata de poner policías en la calle. El policía de proximidad debe tener una serie de habilidades interpersonales e, incluso, lingüísticas que al policía convencional no tiene porqué habérsele exigido en su día.” Pierde el protagonismo la figura del “hombre o mujer de acción”. La Policía Metropolitana de Londres, que ya dispone de experiencia en este ámbito, tiene agentes de proximidad de prácticamente todas las etnias que tienen un peso relevante en su población, con las habilidades lingüísticas necesarias para interaccionar con esas comunidades.

Avanzar hacia este nuevo modelo policial requiere un cambio de mentalidad, mucha formación y cambios en los criterios de contratación de nuevo personal. Desde el grupo de investigación de César, han desarrollado los principios de ese nuevo modelo, identificado los indicadores relevantes para medir su avance y han ofrecido todo ese asesoramiento a la Policía Municipal de Bilbao, que está muy interesada en este nuevo paradigma.

Esta forma de organizar la actividad policial ofrece considerables ventajas en el ámbito de la obtención de información y en la prevención de delitos. El papel de la policía se vuelve más proactivo que reactivo y, como consecuencia, se pueden esperar mejoras en la percepción de seguridad de la ciudadanía. “Es curioso que la percepción de seguridad no es un fenómeno que esté directamente relacionado con los indicadores de criminalidad, ” comentaba César, que lleva tiempo estudiando el tema. “España por ejemplo tiene una de las tasas más bajas de criminalidad de Europa y, sin embargo, una de las peores percepciones de seguridad de toda la Unión. Somos muy pesimistas en ese ámbito.”

César y su equipo, el Grupo de Investigación de Criminología Aplicada, llevan años trabajando en distintas líneas de investigación orientadas a la prevención del delito. Tienen una primera línea de investigación relacionada con la criminalidad juvenil y evalúan anualmente el plan de justicia juvenil del Gobierno Vasco. Por otro lado, también trabajan un campo conocido como criminología ambiental, que estudia la influencia que tiene el espacio en la comisión de delitos. Dentro de esta línea, intentan detectar cuales son las características de los espacios públicos que incrementan o disminuyen las probabilidades de que se cometan delitos en ellos.

Cuando se le pregunta a César qué le aporta participar en actividades de transferencia de conocimiento con instituciones o medios de comunicación a través de la Fundación Euskoiker, nos responde: “Le da sentido a mi trabajo. Se trata de investigación «de verdad», la que tiene un efecto en la sociedad. Me resulta mucho más satisfactoria que publicar en una revista científica, que sé que solo la vamos a leer unos pocos criminólogos.”


En ese sentido, también apuntaba “para nuestro grupo de investigación, la colaboración con los medios de comunicación es parte fundamental de nuestra actividad. Yo se que si no soy yo el que acude a un programa de televisión a hablar de algún asunto que preocupa a la sociedad, probablemente será alguien sin los conocimientos requeridos.” Por ello, Cesar es de la opinión de que los profesores universitarios deben hacer el esfuerzo que supone a veces colaborar con medios de comunicación en los temas que pertenecen a su especialidad. “No es fácil porque el formato de los medios de comunicación y sus limitaciones de tiempo suponen a veces hacer afirmaciones que requerirían más matizaciones, pero creo que es necesario.”

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